Resumen del procedimiento de endoscopia


Cuando un paciente muestra síntomas prolongados relacionados con el tracto digestivo, el médico puede solicitar una endoscopia superior para intentar diagnosticar el problema. pólipos cancerosos o no cancerosos u otro tipo de cáncer son una posible causa de los síntomas digestivos. Una vez que un médico sabe la causa de los problemas, el siguiente paso es el tratamiento.

Los síntomas comunes

Una serie de problemas digestivos podría ocurrir que pueden justificar una endoscopia para investigar si los pólipos cancerosos o no cancerosos están presentes. Estos síntomas incluyen dolor abdominal, náuseas, vómitos, problemas para tragar, y sangrado gastrointestinal.

Preparación para el procedimiento

El médico le dará instrucciones de preparación antes del procedimiento. En general, un paciente tendrá que abstenerse de comer y beber entre cuatro y ocho horas antes de la cirugía para asegurarse de que el estómago está completamente vacío. Puede ser necesario que deje de tomar algunos medicamentos. anticoagulantes que pueden interferir con la prueba, por lo que los médicos instruir a los pacientes a dejar de tomarlos. A veces los medicamentos utilizados para tratar las enfermedades del corazón, presión arterial alta y la diabetes también pueden interferir con la endoscopia.

Debido a que la prueba consiste en un sedante, los pacientes no se les permite conducir a casa. Para recuperarse de la anestesia, se puede tomar alrededor de un día, por lo que muchas personas optan por tomar todo el día libre para descansar. Somnolencia podría durar hasta 24 horas, por lo que preparar en consecuencia.

la endoscopia

El examen se puede realizar en el consultorio de un médico o en un centro hospitalario para pacientes ambulatorios. La sala del procedimiento será similar a un quirófano con una mesa y monitores. La persona se acuesta sobre la mesa, ya sea boca arriba o de lado. El equipo va a controlar su presión arterial, la frecuencia cardíaca y la respiración. Un profesional le administrará el medicamento sedante por vía intravenosa para ayudarle a relajarse. A continuación, el médico administrará anestesia a la boca y la garganta cuando éste se rocía en la boca. Esto ayuda a preparar para la inserción del tubo flexible. Algunos pacientes usan un protector bucal especial para ayudarles a mantener la boca abierta. A medida que el médico inserta el tubo, se le informará de tragar. Esto podría causar un poco de presión, pero el dolor no debería ser un problema.

Aunque usted no será capaz de hablar con el tubo en su lugar, no va a interferir con la respiración. A medida que el tubo se desplaza por el esófago, una cámara especial toma imágenes del tracto digestivo para que el médico pueda observar cualquier irregularidad. A veces, el médico introduce presión de aire en el esófago para inflarlo levemente. Esto ayuda a la cámara para recoger todos los matices en el tracto. Si se detectan pólipos, el médico puede insertar una herramienta especial para quitar el crecimiento y practicar una biopsia. Después de unos 30 minutos, el médico retirará el tubo a la conclusión de la prueba.

La recuperación en la clínica u hospital general sólo dura aproximadamente una hora. A continuación, los pacientes se liberan a sus hogares. Algunas personas experimentan un dolor de garganta, calambres y gas después del procedimiento, pero estos síntomas no deben ser excesivas.

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